Last summer I was talking to some of my friends about the prettiest words in the English language, and also about the ugliest. We more or less agreed on the disagreeable ones: lobby, lunch, coagulate, smooth, furry, carbuncle… But, due to the particular richness and beauty of English, many lovely words were produced. I have made a selection of the five I like most, explaining what they mean and also where they come from, because the origins are often even nicer than the words themselves:
Shimmer. Both a verb and a noun related to a soft, pale, tremulous light, as in “a shimmer of moonlight over the sea”. The noun appears to date from the early 19th century, and it comes from the late Old English scymrian, of Germanic origin.
Thyme. Aromatic plant of the mint family; its scientific name is Thymus vulgaris. Its origins are in the Old French thym, via Latin from Greek thumon from thuein “burn, sacrifice”. That’s what the dictionary says, although I’m not sure why. There is a very sad song in the Irish tradition which refers to thyme as a symbol of innocence, purity and hope.
Tryst. This word isn’t used much anymore, sadly, because it’s a real treat. It is used for a romantic encounter between lovers. Nevertheless, its origins are far more prosaic: it is a late Middle English variant of the obsolete trist, “an appointed place in hunting”, from French triste or Mediæval Latin trista.
Twilight. This one must doubtlessly be my favourite. Twilight is the soft glowing light from the sky just after the sun has sunk behind the horizon, and also the period of the evening during which it occurs. Like many other words, it has a close relationship with the German Zwielicht –also lovely–, and is a Middle English compound word of Old English twi, “two”, and light. It is used, too, as a literary verb.
Within. A preposition meaning “inside” something, especially a range of space, possible action, time… For instance: “within reach” or “within two year’s time”. It comes from the beautiful late Old English withinnan, “on the inside”.
It seems I like y’s and t’s… Five very different words, each with their own meanings and connotations, but they all have in common that they belong to the English language and are absolutely charming. It just comes to show what a chaotic mix English is – but a very nice chaotic mix at that.
6 October 2007
Soneto marino (I)
¡Mírala! Tan clara, tan transparente,
el agua que trae el mar; ¿quién sabrá,
no obstante, lo que llegará a lograr
con su misterio? A veces hay gente
que le pregunta, mas continuamente
repite el “Yo no digo este cantar
sino a quien conmigo va” y pocos van,
pero a mí se me lleva la corriente,
no sé adónde, pero qué más me da
cuando estoy segura de que al final,
después de una vida de navegar,
llegaré, de alguna forma, a ganar
lo que ahora veo y no puedo tocar:
estrella, horizonte y fondo abisal…
el agua que trae el mar; ¿quién sabrá,
no obstante, lo que llegará a lograr
con su misterio? A veces hay gente
que le pregunta, mas continuamente
repite el “Yo no digo este cantar
sino a quien conmigo va” y pocos van,
pero a mí se me lleva la corriente,
no sé adónde, pero qué más me da
cuando estoy segura de que al final,
después de una vida de navegar,
llegaré, de alguna forma, a ganar
lo que ahora veo y no puedo tocar:
estrella, horizonte y fondo abisal…
2 October 2007
Romance de los mixones* e de la horrenda muerte que hubieron
Había un bello lugar en una fermosa viña
do había macabeo, que en grandes cepas crescía.
Era aquesta buena uva de la mejor que había:
dulce era, apetitosa, e los mixones sabían.
Juntáronse ellos al alba, juntáronse ellos un día,
grandes, pequenyos e ancianos, para comer de la viña,
e largo volado habían cuando vieron la masía.
Que al divisar la masía hubieron gran alegría
e presto ellos descendieron e con deleite comían.
Con gran manjar festejaron en aqueste grande día,
e rosa e lila tornaron la uva otrora amarilla.
Que comiendo con contento ellos, la uva se pudría
e de color se mudaba e de mosca muerta hedía.
A los pajariles huéspedes esto muxo les placía
e la viña non dexaron por cuanto tanta uva había.
Mas acontesció que un día, un terrible e aciago día,
que vendimiadores fueron a recoger en la viña.
Entre ellos encontrábase una agraçiada niñita.
A la niña non placióle ver los estragos que habían
hecho todos los mixones comiendo con alegría.
Érase ella tan gentil, tan delicada e tan fina,
llena de graçia e donaire cual jamás hubo otra ninya,
pañuelo azul en cabeça e clara voz crestalina.
“¡Mal rayo les parta a todos!”, cuando las uvas veía;
“¡Se como pudren las uvas vosotros igual moríais,
desgraçia de pajarracos!” Semblantes cosas dezía
e contra mixones todos grandes injurias se oían.
E vendimiadores todos trabajaron aquel día.
La doncella del pañuelo e sus amigos e amigas
asco hubieron de las uvas que de mosca muerta hedían,
que aunque otrora amarillas agora eran rosa e lila.
Mas la buena uva llevaron, las cepas quedaron limpias,
e, por tanto, non quedó nada bueno en la viña.
Fuéronse ninya e amigos e los mixones volvían
e para gran desconsuelo vieron las cepas vazías.
Sin sustento para el cuerpo sus almas ya se afligían.
¿Cómo contar con palabras su pajaril agonía?
Cumpliéronse las palabras, pues, de la agraçiada niña:
e muriéronse ellos todos sin quedar uno con vida.
*Tosca castellanización de mixons, los pájaros que pican la uva, en el dialecto de por aquí.
A CB
do había macabeo, que en grandes cepas crescía.
Era aquesta buena uva de la mejor que había:
dulce era, apetitosa, e los mixones sabían.
Juntáronse ellos al alba, juntáronse ellos un día,
grandes, pequenyos e ancianos, para comer de la viña,
e largo volado habían cuando vieron la masía.
Que al divisar la masía hubieron gran alegría
e presto ellos descendieron e con deleite comían.
Con gran manjar festejaron en aqueste grande día,
e rosa e lila tornaron la uva otrora amarilla.
Que comiendo con contento ellos, la uva se pudría
e de color se mudaba e de mosca muerta hedía.
A los pajariles huéspedes esto muxo les placía
e la viña non dexaron por cuanto tanta uva había.
Mas acontesció que un día, un terrible e aciago día,
que vendimiadores fueron a recoger en la viña.
Entre ellos encontrábase una agraçiada niñita.
A la niña non placióle ver los estragos que habían
hecho todos los mixones comiendo con alegría.
Érase ella tan gentil, tan delicada e tan fina,
llena de graçia e donaire cual jamás hubo otra ninya,
pañuelo azul en cabeça e clara voz crestalina.
“¡Mal rayo les parta a todos!”, cuando las uvas veía;
“¡Se como pudren las uvas vosotros igual moríais,
desgraçia de pajarracos!” Semblantes cosas dezía
e contra mixones todos grandes injurias se oían.
E vendimiadores todos trabajaron aquel día.
La doncella del pañuelo e sus amigos e amigas
asco hubieron de las uvas que de mosca muerta hedían,
que aunque otrora amarillas agora eran rosa e lila.
Mas la buena uva llevaron, las cepas quedaron limpias,
e, por tanto, non quedó nada bueno en la viña.
Fuéronse ninya e amigos e los mixones volvían
e para gran desconsuelo vieron las cepas vazías.
Sin sustento para el cuerpo sus almas ya se afligían.
¿Cómo contar con palabras su pajaril agonía?
Cumpliéronse las palabras, pues, de la agraçiada niña:
e muriéronse ellos todos sin quedar uno con vida.
*Tosca castellanización de mixons, los pájaros que pican la uva, en el dialecto de por aquí.
A CB
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